He escuchado cientos de historias en nuestras visitas. Una madre que busca una beca para su hija, un abuelo que necesita una atención pendiente o un joven que sueña con postular a la universidad. Al empadronar se recoge esas historias y las vuelve visibles para el Estado.
Un Distrito 100% Empadronado
Este año alcanzamos el 100% de cobertura de empadronamiento de hogares en el distrito. Lo logramos trabajando de la mano con el Organismo de Focalización e Información Social (OFIS), ACNUR y nuestro equipo municipal. El Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social nos incluyó entre los 228 distritos priorizados del país, y el resultado fue contundente: 21,093 personas empadronadas. De estas, 1,060 son extranjeras y 205 no contaban con documentos de identidad. Cada una de esas fichas es una historia que ahora el Estado reconoce y puede atender mejor.
¿Para Qué Sirve Empadronar?
Observé de cerca este proceso desde el principio. Algunas personas me repetían la misma preocupación: “¿Servirá de algo?”. Mi respuesta fue clara: sí. El empadronamiento permite obtener o actualizar la Clasificación Socioeconómica a través de la Unidad Local de Empadronamiento (ULE), requisito para postular a programas y becas del Estado. Además, este registro es la base para que una familia acceda a beneficios sociales, subsidios, programas de salud, acompañamiento a personas vulnerables y oportunidades educativas.
Empadronar no es un trámite aislado: es el punto de partida para que el Estado pueda identificar necesidades reales, dirigir mejor sus recursos y asegurar que los apoyos lleguen a quienes verdaderamente los necesitan. En otras palabras, es un proceso que abre puertas y reduce barreras para miles de hogares.
Becas que Cambian Vidas
Me enfoco en las becas porque sé que cambian destinos. Yo recibí una beca cuando fui estudiante universitario y conozco su importancia de primera mano. Cuando un estudiante tiene su situación socioeconómica correctamente registrada, puede postular a Pronabec y competir por Beca 18, además de acceder a otros apoyos que alivian el gasto en la familia.
El empadronamiento ordena la información, reduce errores y acerca a nuestros chicos a la educación superior. Eso es lo que buscamos, que el talento no se estanque por falta de un papel o por desconocimiento de un procedimiento.
¡Del talento a los resultados!

No me interesan los discursos falsos, soy más de resultados. Y cuando veo que un hogar que no figuraba en el sistema ahora puede tramitar un apoyo alimentario, afiliarse a un programa o presentar una postulación a beca sin ser observado, siento que estamos caminando en la dirección correcta. Estos resultados no se miden solo en cifras; se miden en el alivio de una madre, en el ánimo de un padre que vuelve a creer en el Estado y, sobre todo, en la motivación de un adolescente que ya tiene un camino claro para seguir estudiando.
Lo que Viene para Carmen de la Legua – Reynoso
¿Qué sigue? Mantener ventanillas abiertas y cercanas, fortalecer la ULE para que las actualizaciones sean rápidas y transparentes, y acompañar a nuestros jóvenes en el proceso de postulación a becas con talleres, asesorías y simulacros. También seguiremos empadronando a las familias que se mudan o actualizan su situación, porque el distrito es dinámico y no podemos quedarnos atrás. La meta es que ningún vecino pierda una oportunidad por falta de información o por un trámite que debería ser sencillo.
A cada vecino que nos abrió la puerta, gracias por la confianza. A los estudiantes, les digo que no están solos. Desde la municipalidad, mi compromiso es estar atento, escuchar y resolver. Empadronar fue el primer paso; ahora toca aprovechar cada oportunidad para que Carmen de la Legua sea un lugar donde estudiar y salir adelante sea una posibilidad real para todos.



