Como vecino que recorre diariamente nuestras calles, sé que el hogar no termina en la puerta de nuestra casa; el hogar es también la vereda, el parque y la calle donde juegan nuestros hijos y conversan nuestros abuelos. Por eso, hoy me dirijo a ustedes con la satisfacción de quien ve los resultados de un esfuerzo compartido trabajando: ¡Manco Cápac se renueva! y con ella, el orgullo de todos los carmelinos.
En mi gestión, tenemos una premisa clara: la obra y el mantenimiento no descansan. Esta semana me encuentro supervisando personalmente los trabajos de pintado, señalización y arreglo general en la zona de Manco Cápac. No es solo un cambio estético; es una intervención integral para que nuestras calles recuperen ese brillo que nunca debieron perder.
Un barrio cuidado es un barrio seguro
Muchos podrían pensar que pintar una fachada o arreglar una berma es un tema menor, pero la realidad nos dice lo contrario. Existe una relación directa entre el orden urbano y la tranquilidad ciudadana. Un barrio limpio, bien iluminado y con mantenimiento constante envía un mensaje claro: aquí hay autoridad y aquí hay una comunidad organizada.
Al renovar Manco Cápac, estamos fortaleciendo la seguridad preventiva. Cuando recuperamos los espacios públicos, alejamos el descuido que muchas veces atrae la informalidad o el peligro. Mi compromiso es que cada vecino de esta zona camine por calles dignas, sintiéndose respaldado por una municipalidad que se preocupa por los detalles.
Calidad de vida para nuestras familias
¿Qué significa realmente «elevar la calidad de vida»? Para mí, como su alcalde, significa que una madre de familia pueda salir con su cochecito sin tropezar, que nuestros jóvenes tengan un entorno agradable que los inspire a cuidar su distrito y que nuestros adultos mayores disfruten de un paisaje urbano renovado. El bienestar emocional de vivir en un lugar bonito y bien cuidado es invaluable para la salud mental de nuestra comunidad.

Supervisión directa: El sello de mi gestión
Quienes me conocen saben que no soy un alcalde de escritorio. Mi oficina es la calle. Por ello, estoy presente en Manco Cápac, verificando que los materiales sean de calidad y que el trabajo se realice en los tiempos establecidos. Esta supervisión directa me permite conversar con ustedes, escuchar sus sugerencias y corregir cualquier detalle en el momento.
Como se menciona en la última edición del semanario Polémica Municipal, donde se destaca la labor de los alcaldes con mayor capacidad de gestión, el éxito de una administración radica en la cercanía con el pueblo. En Carmen de la Legua-Reynoso, esa cercanía se traduce en acción inmediata. No esperamos a que los problemas crezcan; actuamos para prevenirlos y mejorar lo que ya tenemos.
Un distrito con visión y futuro
La renovación de Manco Cápac es parte de un plan mayor que incluye la modernización de todo nuestro distrito. Así como estamos avanzando con el Bulevar Gálvez y la instalación masiva de iluminación LED, el mantenimiento de nuestros barrios tradicionales es una prioridad absoluta.
Estamos construyendo un distrito con visión. No trabajamos para la foto del momento, trabajamos para dejar un legado de orden y progreso. Un distrito inclusivo donde cada sector, desde Villa Señor de los Milagros hasta Reynoso, reciba la atención que merece.
Mi compromiso con el vecino carmelino
A mis vecinos de Manco Cápac les digo: este es solo el comienzo. Seguiremos trabajando sin descanso para que el brillo de su barrio sea el reflejo de un Carmen de la Legua que avanza hacia la modernidad. No vamos a parar hasta que cada calle de nuestra jurisdicción sea un motivo de orgullo para todos.
La confianza que ustedes depositaron en mí se devuelve con trabajo, con pintura en las manos, con supervisión en el campo y con la convicción de que ¡El cambio no se detiene!
Sigamos avanzando juntos, porque un distrito más humano y solidario se construye cuidando lo que es de todos.



